San Isidro: el patrón de Madrid
El 15 de mayo Madrid celebra la festividad de San Isidro Labrador, su patrón. Isidro, un humilde labrador del siglo XII conocido por su devoción y su generosidad con los pobres, fue canonizado en 1622 junto a otros cuatro santos españoles —entre ellos Ignacio de Loyola y Teresa de Ávila— y se convirtió con el tiempo en el símbolo espiritual de la capital del reino. Sus restos se conservan en la Catedral de la Almudena y son venerados por los madrileños en una procesión solemne que recorre el centro histórico el día de su festividad.
La Pradera de San Isidro: la romería más antigua de Madrid
La tradición más arraigada de las fiestas de San Isidro es la romería a la Pradera, una explanada a orillas del río Manzanares donde, según la leyenda, el santo hizo brotar un manantial de agua milagrosa. Cada 15 de mayo, miles de madrileños acuden a la Pradera de San Isidro ataviados con los trajes típicos —los hombres con el traje mañero, las mujeres con el vestido de chulapa y el clavelet en el pelo— para comer rosquillas, beber agua del manantial y bailar chotis al ritmo de los organillos. La romería es una de las estampas más características y fotogénicas de Madrid y una cita ineludible para los amantes de las tradiciones populares.
Las verbenas: música y baile en las plazas
Las fiestas de San Isidro se extienden durante una semana entera, con verbenas populares en las plazas y parques del centro histórico donde los madrileños bailan chotis, pasodobles y cuplés hasta bien entrada la noche. La Plaza Mayor, el Parque de las Vistillas y los jardines del Parque de San Isidro son los principales escenarios de las verbenas, que incluyen actuaciones musicales en directo, espectáculos de humor, concursos de baile y animación de calle para todos los públicos y edades.
Las rosquillas de San Isidro
Las fiestas de San Isidro tienen también su propio dulce: las rosquillas. Las rosquillas del Santo y las rosquillas de la Santa son los dos tipos tradicionales que se venden en los puestos callejeros que pueblan la Pradera y el centro de Madrid durante la festividad. Las tontas —sin cobertura— y las listas —con glaseado de azúcar— son las variedades más clásicas, pero la oferta se ha ampliado con el tiempo para incluir rosquillas de anís, de limón y de otros sabores. Comprar y comer rosquillas el día de San Isidro es uno de esos rituales madrileños que van más allá de la simple gastronomía y se convierten en parte de la identidad colectiva de la ciudad.
La Feria Taurina de San Isidro
Las fiestas de San Isidro coinciden con la Feria Taurina más importante del mundo. Durante casi un mes, la Plaza de Toros de Las Ventas acoge la Feria de San Isidro, con corridas de toros diarias que reúnen a las principales figuras del toreo. Para los aficionados a la tauromaquia, la Feria de San Isidro es el acontecimiento taurino del año; para los que no lo son, Las Ventas es en cualquier caso un edificio histórico de gran belleza arquitectónica que merece una visita exterior aunque no se asista a los festejos.
Cómo vivir las fiestas
Para disfrutar al máximo de las fiestas de San Isidro conviene acudir a la Pradera el propio 15 de mayo por la mañana, cuando la romería está en pleno apogeo y los trajes típicos llenan el paisaje de color. Las verbenas de las plazas del centro animan las tardes y noches de toda la semana festiva, y la programación completa se publica con antelación en la web del Ayuntamiento de Madrid. Si se visita Madrid coincidiendo con San Isidro, la experiencia es una de las más auténticas y memorables que puede ofrecer la capital.
