Madrid es una ciudad que se recorre tanto con los pies como con la mirada. Entre sus calles, plazas y parques se alzan decenas de estatuas y monumentos que narran episodios de su historia, homenajean a personajes ilustres o simplemente forman parte del paisaje urbano cotidiano. Algunas son iconos reconocibles al instante; otras, joyas discretas que solo descubren quienes caminan con atención. Este artículo reúne veinte esculturas con historia que ayudan a entender mejor la capital española.
Símbolos de Madrid: del Oso al Ángel Caído
El Oso y el Madroño (Puerta del Sol)
Quizá la escultura más fotografiada de Madrid. Situada en la Puerta del Sol desde 1967, esta imagen en bronce de Antonio Navarro Santafé representa el escudo heráldico de la ciudad. El oso (originalmente una osa) se apoya sobre un madroño, árbol típico de la región. La escultura pesa unas veinte toneladas y se ha convertido en punto de encuentro obligado para turistas y madrileños.
El Ángel Caído (Parque del Retiro)
Una rareza mundial: Madrid posee uno de los pocos monumentos públicos dedicados al diablo. Obra de Ricardo Bellver (1877), el Ángel Caído representa a Lucifer en el momento de su expulsión del cielo. La escultura se alza a 666 metros sobre el nivel del mar, un dato que ha alimentado leyendas urbanas. Se encuentra en el Paseo del Duque de Fernán Núñez, dentro del Retiro, rodeada de jardines y fuentes neoclásicas.
La Cibeles (Plaza de Cibeles)
Diseñada por Ventura Rodríguez en 1782, la Fuente de Cibeles representa a la diosa frigia de la fertilidad sobre un carro tirado por leones. Se ha convertido en el escenario tradicional de las celebraciones del Real Madrid y, ocasionalmente, de la selección española. La escultura original fue realizada por Francisco Gutiérrez (la diosa) y Roberto Michel (el carro y los leones).
Neptuno (Plaza de Cánovas del Castillo)
Hermana artística de la Cibeles, también obra de Ventura Rodríguez (1780-1786), esta fuente muestra al dios del mar con su tridente, rodeado de tritones y caballos marinos. Es el lugar de celebración tradicional del Atlético de Madrid. La plaza que la acoge conecta el Paseo del Prado con la Carrera de San Jerónimo, muy cerca del Museo del Prado.
Reyes, escritores y personajes históricos
Felipe IV (Plaza de Oriente)
Obra maestra de la escultura ecuestre barroca, realizada entre 1634 y 1640. El diseño fue de Velázquez y la ejecución escultórica, de Pietro Tacca. Galileo Galilei asesoró sobre el centro de gravedad para que el caballo se sostuviera únicamente sobre las patas traseras, un logro técnico para la época. La estatua preside la Plaza de Oriente, frente al Palacio Real.
Carlos III (Puerta del Sol)
Conocido como «el mejor alcalde de Madrid», Carlos III aparece representado en bronce (Eduardo Zancada, 1994) en el centro de la Puerta del Sol. Viste uniforme militar y mira hacia la Casa de Correos, edificio que alberga el famoso reloj de las campanadas de Año Nuevo.
Cervantes (Plaza de España)
El Monumento a Cervantes, inaugurado en 1930, ocupa el centro de la Plaza de España. Diseñado por Rafael Martínez Zapatero y Lorenzo Coullaut Valera, incluye la figura sedente del autor del Quijote y, frente a él, las esculturas en bronce de Don Quijote y Sancho Panza a lomos de Rocinante y su burro. Es uno de los conjuntos escultóricos más ambiciosos de la capital.
Goya (Museo del Prado)
Mariano Benlliure esculpió esta estatua sedente del pintor aragonés en 1902. Goya aparece con paleta y pincel, frente al museo que alberga sus obras maestras. La escultura refleja la importancia del artista en la historia del arte español y su vinculación con Madrid, ciudad donde desarrolló gran parte de su carrera.
Lope de Vega (Plaza de Santa Ana)
El «Fénix de los Ingenios» cuenta con una estatua de bulto redondo en la plaza del barrio de las Letras donde se encuentra su casa-museo. La obra, de Mateo Inurria (1902), muestra al dramaturgo con libros y pluma, recordando su inmensa producción literaria.
Monumentos conmemorativos y alegóricos
Puerta de Alcalá
Aunque es un monumento arquitectónico, incluye importantes elementos escultóricos. Diseñada por Francesco Sabatini en 1778, sus escudos, trofeos y capiteles conforman un conjunto neoclásico. Es uno de los símbolos más reconocibles de Madrid y aparece en innumerables postales y canciones.
Alfonso XII (Parque del Retiro)
El Gran Estanque del Retiro está presidido por este imponente monumento ecuestre inaugurado en 1922. José Grases Riera diseñó el conjunto, que incluye columnata semicircular, leones de bronce y grupos escultóricos alegóricos. Es uno de los mayores monumentos conmemorativos de Madrid.
Estatua ecuestre de Espartero (calle Alcalá)
Frente al Ministerio de Agricultura, el general Baldomero Espartero aparece a caballo en esta obra de Pablo Gibert Gazán (1886). Representa el poder militar del siglo XIX y los convulsos años de las regencias y guerras carlistas.
La Mariblanca (Puerta del Sol)
Esta Venus de mármol blanco es una copia de la original del siglo XVII, atribuida a Rutilio Gaci. La escultura original se conserva en la Casa de la Villa. La Mariblanca fue durante siglos referencia del kilómetro cero de España y símbolo de la vida social madrileña.
Monumento a los Caídos por España (Plaza de la Lealtad)
Obelisco neoclásico diseñado por Isidro González Velázquez (1840) que rinde homenaje a los caídos el 2 de mayo de 1808. Alberga una llama perpetua y está custodiado por esculturas alegóricas. Es escenario de actos institucionales cada año.
Esculturas modernas y contemporáneas
La sirena varada (Parque del Oeste)
Eduardo Chillida creó en 1972-1973 esta escultura abstracta en hormigón que parece emerger del suelo del parque. Su forma orgánica y su integración con el paisaje la convierten en una de las obras de arte público más apreciadas de la ciudad.
Hombre mirando al infinito (Atocha)
Obra de Jaume Plensa (2001), esta escultura de acero inoxidable se encuentra frente a la estación de Atocha. Representa un hombre sentado que mira hacia el futuro, símbolo de esperanza tras los atentados del 11-M.
Dama oferente (Avenida de América)
Esta estatua ibérica monumental, réplica de una figura del Cerro de los Santos, se alza sobre la plaza de Avenida de América. Instalada en 1966, recuerda las raíces prerromanas de la península y aporta un toque singular al paisaje urbano.
El abrazo (Parque de Berlín)
Escultura de Eduardo Chillida (1994) que formaba parte del antiguo Muro de Berlín. Madrid recibió tres fragmentos del muro tras su caída, y esta obra simboliza la reconciliación y la unidad europea.
Joyas escondidas y curiosidades escultóricas
Estatua de Eloy Gonzalo (Cascorro, Rastro)
Héroe de la Guerra de Cuba, Eloy Gonzalo aparece representado portando una lata de petróleo en esta escultura de Aniceto Marinas (1902). La estatua se encuentra en la plaza de Cascorro, punto de inicio del famoso Rastro de Madrid.
Julia (Plaza de Colón)
Escultura monumental de Jaume Plensa inaugurada en 2015 en homenaje a las víctimas del 11-M. Representa el rostro de una joven con los ojos cerrados, en actitud de serenidad y recogimiento. Mide casi once metros de altura y está cubierta de letras que forman palabras en distintos idiomas.
Consejos para descubrir las esculturas de Madrid
La mejor forma de conocer estos monumentos es combinar paseos temáticos. Un itinerario clásico puede partir de la Puerta del Sol, recorrer el eje Prado-Recoletos-Castellana, adentrarse en el Retiro y finalizar en la Plaza de España. Muchas esculturas se encuentran en espacios vinculados al Madrid de los Austrias o cerca de palacios históricos.
Recomendamos llevar calzado cómodo y consultar aplicaciones de patrimonio cultural que ofrecen contexto histórico en cada monumento. Las visitas son gratuitas, al aire libre y pueden realizarse en cualquier época del año, aunque la primavera y el otoño ofrecen las mejores condiciones climáticas. Algunas esculturas, como la Cibeles o el Ángel Caído, quedan especialmente fotogénicas al atardecer.
Madrid se lee también en sus estatuas: cada una es un capítulo de una historia colectiva que sigue escribiéndose cada día en sus calles.
Fuente: Redaccion · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Madrid Paisaje Cultural con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.
